Mediante las manos
te comunicas diariamente, te expresas al dialogar con alguien y hasta puedes
impresionar porque aunque no lo tengas en cuenta ellas son una de las partes
del cuerpo que más son observadas y muy en particular las uñas.
No todas las
mujeres tienen la posibilidad de presumir de unas uñas largas, bien arregladas
y barnizadas pues en ocasiones se tornan quebradizas o no fijan los esmaltes
como consecuencia de los quehaceres propios del hogar.
Afortunadamente
aquello de someterte a largos tratamientos por meses para lograr una mayor
dimensión y endurecimiento en las uñas ya quedó en el pasado. La mayoría de las
mujeres modernas exhiben hoy en día con mucho orgullo sus extensiones en las
uñas.
Habitualmente las
extensiones más empleadas son las de gel y las de acrílico por su
perdurabilidad y por la gran cantidad de diseños que permite. Las acrílicas son
bastante fuertes y si se colocan adecuadamente pueden durar largos periodos de
tiempo, por otra parte las uñas de gel brindan una imagen más natural y con
mayor brillo, es cuestión de selección. Ambas variantes mantienen del diseño y
el esmalte de la uña hasta que se desee variar.
Cómo
mantenerlas
Las
extensiones ayudan a solucionar los inconvenientes en las uñas por un período
de tiempo pero como todo proceso artificial requiere de atención sistemática,
no es llegar, poner y listo.
Cuando te
acabas de colocar las extensiones durante al menos 15 días solo debes lucirlas.
Durante la próxima semana comenzará a notarse el crecimiento de la raíz de tus
uñas que según pasen los días será más evidente, las extensiones se tornarán
más dúctiles y es el indicio de que es justo el momento de retocarlas.
La técnica es
bien fácil, se procede a rellenar; con los productos para las extensiones
acrílicas que se emplearon para ponerte la extensión, toda el área donde creció
tú uña normal. El retoque dura alrededor de cuarenta y cinco minutos y luego de
terminado las extensiones vuelven a tener su imagen inicial y hay quien
aprovecha y cambia el diseño y el barniz.